Hay ciertos objetivos que son como chinitas en el zapato, nos molestan,  nos crean cierto malestar, pero no nos decidimos a dar el paso para solucionarlas. Nos quejamos, nos hacen sufrir, pero lo vamos dejando de lado. Parece que si no miramos para ese lado por un tiempo, desaparecerán o  se resolverán mágicamente.

Pero, no desaparecen y nos siguen allí a donde vamos. Lo más práctico ante estas situaciones es ver realmente que queremos conseguir e ir a por ello…Conseguir nuestros objetivos.

 

Pero, ¿por dónde empiezo?

Vamos a señalar algunos pasos que pueden ayudar a conseguir esos objetivos, pero lo más importante es buscar aquello que nos sirva a nosotros y tener un punto de partida flexible…Si el plan diseñado no surge efecto, hago otro.

 

1º Paso. Elegir un objetivo:

Pensar qué queremos lograr y catalogarlo como un objetivo inmediato, a medio plazo o a largo plazo. Esto nos ayudará a medir nuestras fuerzas y esfuerzos a la hora de lograrlo. Y también a saber cuando será la recompensa o beneficio.

 

2º Paso: Ver qué queremos conseguir y especificarlo lo máximo posible.

Hacerlo muy concreto, no enunciarlo como algo genérico, imposible de lograr. Por ejemplo: es mejor “avanzar un nivel en mi conocimiento de inglés. Que “mejorar el inglés”. Ya que es más concreto y nos da más pistas de cómo hacerlo.

 

3 º Paso: Fijar el plan de acción. ¿Cómo lo voy a hacer?

Buscar los pasos que voy a seguir.  Establecer puntos intermedios, estructurando un plan de acción. Primero haré esto, luego seguiré con tal tema y por último… Esto hace que no nos agobiemos y que no nos vayamos por las ramas.

 

4º Paso: Elijo los premios o pequeñas recompensas que me voy a ir dando.

El premio gordo sería conseguir mi objetivo, pero para animarme y continuar con mi proceso, me voy a ir dando pequeñas ayudas.

 

5º Paso: Identificar las posibles dificultades que me pueden surgir.

Los miedos, los posibles inconvenientes. Y adelantarme a ellas.

 

6º Paso: Identificar las soluciones.

Siempre existen soluciones, a lo mejor no es la opción que más nos apetece, pero puede ser una manera de resolverlo. Ser flexibles, las mejores soluciones en ocasiones son mezcla de varias posibilidades.

 

7º Paso: ¿De qué depende?

Distinguir de un modo realista que cosas dependen de mí, que cosas dependen de otros, y cuáles del azar.

Centrarme en aquellas que dependan de mí.

 

8º  Paso: Valorar los pequeños avances que voy consiguiendo.

Es fundamental para seguir con el plan establecido.

 

 Paso: Ser consciente de que es una carrera de fondo y requiere una dedicación.

 

10º Paso: Ser flexible, no culpabilizarme e ir paso a paso avanzando.

Ser realistas: Tengo que proponerme objetivos realistas, no muy elevados.

 

Esperamos que con estos paso os sea más sencillo conseguir esos objetivos y organizaros para hacerlo.

 

Patricia García Cantó.

Colegiada No: M-21501